Historia

El Instituto Internacional de Integración de la Organización del Convenio Andrés Bello (IIICAB) fue creado mediante la Resolución N.º 24 del 10 de abril de 1975, adoptada en la VI Reunión Ordinaria de Ministros de Educación de los países miembros del CAB, realizada en Viña del Mar, Chile.

Cuenta con personería jurídica de Derecho Internacional, reconocida por el Decreto Supremo N.º 12622 del 19 de junio de 1975, emitido por el Gobierno de la República de Bolivia. Asimismo, su funcionamiento se ampara en el Convenio Sede suscrito entre el Gobierno de Bolivia y la Organización del Convenio Andrés Bello el 16 de mayo de 2003, instrumento posteriormente ratificado por el Honorable Congreso Nacional mediante Ley N.º 3986 del 11 de diciembre de 2008.

El IIICAB tiene como objetivo fundamental contribuir al cumplimiento de los fines de la Organización del Convenio Andrés Bello y participar en la ejecución de su programación, actuando desde la especificidad de un eje temático, conforme a la estructura programática establecida por la Organización.

Documentación relacionada:

¿Quién es Andrés Bello?

(Venezuela, 1781 – Chile, 1865)

Al adoptar su nombre, la Organización del Convenio Andrés Bello rinde homenaje a uno de los más grandes humanistas de América Latina, cuya vida y obra encarnan el espíritu integrador, educativo y cultural de la región. Andrés Bello fue un intelectual excepcional: educador, jurista, lingüista, poeta, diplomático y pensador americanista, cuya influencia perdura hasta nuestros días.

Nacido en Caracas en 1781, Bello formó parte del contexto intelectual que acompañó los procesos independentistas de Hispanoamérica. Fue maestro del joven Simón Bolívar y participó en la vida cultural y política venezolana antes de trasladarse a Londres, donde residió casi veinte años. En la capital británica desarrolló una intensa labor diplomática y literaria, accedió a bibliotecas y corrientes de pensamiento modernas, y consolidó una visión continental de la educación, la lengua y el desarrollo de los nuevos Estados americanos.

En 1829 se radicó en Chile, país donde desplegó gran parte de su legado. Allí participó en la redacción de la legislación republicana, contribuyó a la creación de instituciones fundamentales y se convirtió en el primer Rector de la Universidad de Chile en 1843, impulsando una concepción de la educación superior basada en el conocimiento científico, la formación integral y el servicio público.

Sus aportes a la educación fueron amplios y trascendentes. Defendió la universalización de la instrucción primaria, la necesidad de multiplicar escuelas y la adopción de métodos centrados en la comprensión antes que la memorización. Promovió la idea de una educación inclusiva y formadora de ciudadanía, orientada a la ética, la razón y el progreso social.

Como estudioso de la lengua, su Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos (1847) marcó un hito en la reflexión sobre el español en América, sentando bases para una identidad lingüística propia y respetuosa de la diversidad cultural del continente.

Andrés de Jesús María y José Bello López representa, en suma, la afirmación de un pensamiento autónomo latinoamericano, crítico, humanista y profundamente comprometido con el bienestar de los pueblos. Su vida y su obra inspiran el mandato del Convenio Andrés Bello, que continúa promoviendo la integración educativa, cultural, científica y tecnológica de los países de la región.